domingo, 14 de marzo de 2010

Where it all began

Evidentemente, no tiene las resonancias míticas de la playa Omaha, ni la sonoridad del "día más largo", el 6 de junio de 1944, pero los adictos a la Peninsular War guardamos en un rincón de nuestra faceta evocadora la fecha del 1 de agosto de 1808 y el topónimo de Mondego Bay.

Figueira da Foz -al fondo- y la desembocadura del río Mondego

Porque como todos sabemos, en dicha fecha y en dicho lugar nuestro Lord preferido, por aquella época Teniente General Sir Arthur Wellesley para ustedes, desembarcó en la Península Ibérica, al mando de una fuerza, un tanto desdeñable, todo hay que decirlo, de unos nueve mil hombres, entre los cúales se encontraban, como no, los fusileros del 95th, que no tardarían en intercambiar los primeros disparos con los franceses, en un pueblecito llamado Óbidos.

Wellesley zarpó de Cork, en Irlanda, el 12 de julio de 1.808. Tras una travesía un tanto lánguida arribó a la Coruña, dónde, supongo que para su sorpresa, la Junta local no quería saber nada de desembarcos aliados, que sólos nos bastamos para, como diría Reverte (me tomo la licencia), "apechugar al gabacho". Así que la flota inglesa se dirige a Oporto y posteriormente a la desembocadura del Mondego, cerca de Figueira da Foz, dónde, hacia el mediodia del 1 de agosto comienzan las operaciones de desembarco.


El Atlántico en Figueira da Foz .. en diciembre 2008

Lamentablemente no tengo en mi escasa biblioteca wellingtoniana ninguna referencia directa al desembarco en sí. Me consta haber leído un extracto del libro "On the road with Wellington" del Comisario Augustus Schaumann sobre este día tan señalado, pero como estaría citándo de memoría y uno ya no está para muchos trotes mejor me abstengo.

Sin embargo, por mantener la tradición, me atreveré a recomendar en esta ocasión el trabajo exhaustivo de Charles Esdaile "The Peninsular War - a new history" en el cúal el contexto político y militar de la llegada del ejercito británico a tierras hispanas, mejor dicho lusas, queda perfectamente explicado.


2 comentarios:

  1. Cierto José, recuerdas bien, una de las mejores descripciones del desembarco en la bahía del Mondego es la que ofrece August Schaumann en sus memorias. TAmbien es interesante ver la lámina del libro de William Bradford dedicada a esa bahía.

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  2. Gracias Miguel Ángel, otro libro más en la categoría de "pendientes" ... es que no ganamos ... :-)

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