jueves, 8 de abril de 2010

Puente del Arzobispo

Esta afición nuestra por la Historia encierra múltiples satisfaciones para la mente (ese afán constante de profundizar, de aprender más sobre nuestro tema preferido) y para el cuerpo (esas caminatas interminables, arrastrando mapas y libros para situarnos en el punto dónde creemos que ocurrió esto o aquello, buscando con ojos cada vez más expertos las huellas de la historia). Y otra consecuencia, beneficio colateral, es que las huellas de hace 200 años te llevan a sitios dónde ni remotamente hubieras soñado poner los pies, y de hecho cuando le explicas a la parienta o conocidos tus planes de viaje te suelen mirar con aquella cara … ya saben .. ¿Garcihernández? ¿El Bodón? ¿La Albuera? ¿Poço Velho?

Uno de esos lugares, dicho sea con el mayor respeto, es el pueblo de Azután, en la provincia de Toledo.

Una población cercana al Tajo dónde en la tarde del 8 de agosto de 1809 se disputó la primera manga del combate de Puente del Arzobispo, localidad esta algo más conocida y que se encuentra a escasos cinco kilómetros. Lo interesante de Azután es que en la época existía un vado por dónde la caballería francesa flanqueó la posición española que defendía los accesos al puente río abajo.

El Tajo a su paso por Azután

Conviene recordar que nuestras tropas, la 5ª División de Infantería del Mariscal de Campo Luís Bassecourt y la 2ª División de Caballería del Teniente General Duque de Alburquerque formaban la retaguardia del ejercito aliado que en aquél momento, tras la batalla de Talavera, se dirigía hacia Extremadura y, en último término, la seguridad de Portugal.

Wellington había cruzado el Tajo por este punto unos días antes y tras el consabido y acalorado intercambio de opiniones entre los dos Generales, quedaba encargado el Ejército de Extremadura del Capitán General Don Gregorio García de la Cuesta,  ofrecer la oportuna oposición al perseguidor francés.

Así que hacia las dos de la tarde del 8 de agosto el Mariscal Soult ordena una maniobra de flanqueo, el paso del Tajo por el vado de Azután y, a decir del Conde de Toreno, un autor al que no podremos acusar de escribir para audiencias británicas, sorprenden a nuestras tropas, no guardando el paso, sino "... el descuido propio de ejércitos mal disciplinados, hizo que no hubiese de nuestra parte gran vigilancia, por lo cual, en tanto los enemigos embestían el puente, cruzaron descansadamente el vado 800 caballos suyos ...". Otros autores aluden a tropas españolas sesteando a la sombra, todo muy entendible habida cuenta de "la calor" pero que tal vez case mal con ciertas exigencias bélicas.


Total que los franceses pasan el río, se enfrentan a una cierta resistencia por parte de 300 jinetes del primer Regimiento de Húsares de Extremadura, aunque acaban dueños del terreno  y se dirigen ya por la izquierda del Tajo hacia Puente del Arzobispo y el cerro de San Juan, dónde nuestras tropas esperan la acometida francesa.

Puente del Arzobispo desde la posición española
 en el cerro de San Juan

Cuando ésta se produce se deduce que, a pesar de alguna que otra descarga de fusilería y un fuego más o menos (según las fuentes) nutrido de cañon, la resistencia española no se alarga en demasía y más bien se produce, en un momento dado, algún que otro movimiento de fuga desordenada. En los textos que he consultado la verdad que la acción ocupa pocas líneas, y me temo que destaca la inadecuada preparación del mando español a la hora de acometer la defensa tanto del vado como del puente. Como hecho anecdótico comentar que los franceses recuperan los cañones que habían  perdido en Talavera, y que Wellington le cedió a Cuesta para la defensa.

Una representación del puente. En 1809 las tropas
 españolas fortificaron las dos torres centrales.

Evidentemente, el libro de referencia sobre la campaña del Tajo es la obra de Juan José Sañudo y Leopoldo Stampa "La crisis de una alianza", un gran volumen lleno de datos, mapas, fotos y extractos de fuentes primarias. Una pena que no haya más como ésta.

1 comentario:

  1. La fortificación suplementaria del puente sobre el Tajo en Puente del Arzobispo ejecutada en el año 1809 lo debió de dejar con un aspecto soberbio, sobre todo si tenemos en cuenta que ese puente, ya en el año 1383, presentaba unas imponentes torres, tal y como se aprecia en la última de las fotografías exhibidas en esta entrada, que lo representa dibujado sobre azulejos.
    Es una lástima que de este puente, como de tantos otros, hayan desaparecido, y no precisamente en muchos casos por mor de las guerras, las torres que los adornaron durante muchos siglos.
    Enhorabuena por este otro gran blog. No deja uno de aprender de quienes, aparte de haber leído mucho con la vista, lo han hecho también con los pies, poniéndolos en polvorosa por derroteros recónditos, en busca de esas impresiones visuales que le retrotraigan a uno a los tiempos del trabuco y el chacó, que si no mejores, sí eran más heroicos que los presentes.

    José Marcos

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